Todo el mundo coincide en que las rasquetas de plástico son más seguras que las de acero. ¿Pero por qué es esto cierto exactamente? La respuesta reside en las diferencias fundamentales entre ambos materiales: las cuchillas de acero son más duras y afiladas que las de plástico. Aunque esto se entiende comúnmente, el motivo queda claro cuando examinamos las estructuras moleculares de estos materiales.